viernes 03 de julio de 2020

Editoriales: Cuando uno protege, todos los demás son protegidos

Redacción @notipositivas por

En estos tiempos de contradicciones sociales en que existe cierto individualismo exacerbado –alimentado desde muchos sectores de la sociedad y que contrasta al mismo tiempo con el concepto de comunidad cada día más fortalecido–, es muy alentador comprobar que muchas empresas son conscientes no sólo del cuidado intrínseco de sus productos para lograr más calidad, sino también del efecto que estos tienen sobre sus usuarios en un sentido muy amplio, y que va más allá de lo que hasta ahora se podía entender como Responsabilidad Social Empresaria (RSE).

Los entrevistados esta semana por N+ dan testimonio fehaciente de ello: informar, sí, pero con la precaución de que ciertas noticias sean manejadas desde la familia de los chicos que oyen Radio Disney es la esencia de este medio de comunicación que busca ser un referente amigable y distinto. Lo mismo ocurre en la empresa Mary Kay, que desde hace 35 años está en la Argentina para permitir, con la modalidad de la venta directa, que tanto las revendedoras como sus clientas puedan aprovechar mejor su tiempo y su posibilidad de elegir libremente cómo trabajar, cuándo trabajar y cuánto tiempo destinar al cuidado propio y al de la propia familia.

Así como alguna vez, en más de una teoría económica, se confió en el “efecto derrame” del dinero –pocas veces sucedió, lamentablemente–, cuando uno protege, por carácter transitivo siempre habrá quien o quienes resulten protegidos. La conciencia social es un bien tangible, que se revela a través de nuestros actos individuales para con el resto de todos nosotros. Y la práctica hace a la perfección.