domingo 26 de mayo de 2019

VII Congreso de Derecho Ambiental en Buenos Aires

Patricia Melgarejo por

VII Congreso de Derecho Ambiental en la Facultad de Derecho de la UBA

Por séptimo año consecutivo, vuelve a reunirse el Congreso de Derecho Ambiental, un encuentro de aprendizaje y debate sobre la protección ambiental, en Buenos Aires, el 9 y 10 de mayo, en la Facultad de Derecho de la UBA.

VII Congreso de Derecho Ambiental en la Facultad de Derecho de la UBA

NOTICIAS POSITIVAS conversó con el doctor Guillermo Marchesi, director ejecutivo de la Fundación Expoterra, organizadora del encuentro, cuya apertura estará a cargo de los doctores Alberto Bueres, decano de la Facultad de Derecho de la UBA; Ricardo Luis Lorenzetti, ministro de la Corte Suprema de la Nación y director de la carrera de Especialización en Derecho Ambiental de la UBA, y Néstor Cafferatta, secretario de Causas Ambientales de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. “Esencialmente es un Congreso de Derecho donde se tratan cuestiones jurídicas, pero año tras año se ha ido abriendo a temas de interés para todo público. Incluso hay algún expositor que toca temas que no son tan jurídicos, pero sí de interés para toda la comunidad. Tenemos inscriptos que vienen de otras disciplinas como ingeniería, biología o ciencias agrarias. Si bien el abordaje es jurídico, se busca que el lenguaje sea común a todos y que los temas se puedan comprender sencillamente”, dice el doctor Marchesi.

NOTICIAS POSITIVAS: -Temas como el cambio climático, ¿han despertado el interés de un público diferente?

Guillermo Marchesi: -Hace siete años, cuando comenzamos, los temas que tratamos eran muy generales, básicos de la cuestión ambiental. Con el tiempo, eso fue mutando a temas muy puntuales. Hoy la gente está muy interesada en saber qué pasa con el cambio climático. Hay una corriente muy fuerte que tiene que ver con los derechos de la Naturaleza, y dentro de este gran grupo, todo lo relacionado con los derechos de los animales. Hay mucho interés en los mecanismos de participación pública y ciudadana; procesos colectivos, que son del ambiente, pero que engloben a todos y no que cada uno tenga que iniciar un proceso para defender una misma cosa. Y creo que el tema del cambio climático ha sido el disparador de todo. Un tema con muchas aristas que forman parte de un mismo problema.

¿Cómo ve la evolución del Derecho Ambiental en la Argentina, y en comparación con otros países?

-En otra época de mi profesión yo era un abogado más litigante. Recuerdo que 15 atrás, era bastante más complejo iniciar un juicio por cuestiones ambientales. Se necesitaba todo un andamiaje, y que los actores intervinientes entendieran cuál era la dinámica, y me refiero a los jueces y los propios abogados. Eso ha ido avanzando y hoy tenemos en la Argentina una cultura y un bagaje de herramientas que permiten que los procesos judiciales ambientales sean sólidos y con bastante sustancia. Pero el punto, que no escapa a la Justicia en general, es la efectividad. Me refiero a llevar a cabo un proceso que luego se haga efectivo en su cumplimiento. Que las sentencias se cumplan. Doy un ejemplo que todos conocemos: contaminación del Riachuelo.  Hay un juicio iniciado cuya sentencia tiene más de diez años, sentó el 8 de junio de 2008. Y la verdad es que se ha cumplido en una gran proporción, pero resta mucho todavía y es una sentencia que hay que estarle arriba, siguiéndola mucho para que no se vuelva una cuestión abstracta. Entonces, hoy me parece que el Derecho Ambiental está parado en la búsqueda de las herramientas para que sea efectivo. Ese es un poco el lugar donde estamos situados.

Entre los invitados al Congreso, se encuentra el Dr. Antonio Herman Benjamín, juez de la Corte Suprema de Brasil, reconocido por su participación en foros internacionales, que hará una exposición sobre el estado de derecho ambiental en las Américas. Pero también el doctor Facundo Manes va a estar en el cierre del Congreso.

En realidad, en comparación con la región, somos un país de vanguardia. Tenemos resoluciones de nuestros superiores tribunales de alto vuelo. Las resoluciones de nuestro país son comentadas, discutidas y anotada en otros países. Lo veo cuando salimos a la región a dar charlas. El punto de equilibrio es la efectividad, que las resoluciones se apliquen.

VII Congreso de Derecho Ambiental en la Facultad de Derecho de la UBA
«El tema del cambio climático ha sido el disparador de todo», señala el doctor Guillermo Marchesi, director ejecutivo de la Fundación Expoterra

-¿Cómo se insertan las neurociencias en esta problemática?

-El doctor Manes vuelve a estar en el Congreso. En diálogo con el doctor Ricardo Lorenzetti, hará una suerte de puesta sobre la mesa de algunos temas vinculado a las neurociencias y el Derecho. ¿Qué explicación dan las neurociencias a comportamientos del ser humano como, por ejemplo, la agresión al medio ambiente? A partir del estudio de ese comportamiento se pueden disparar acciones preventivas, que es la esencia del Derecho Ambiental.

El mayor interés de la Fundación Expoterra es divulgar los principios del derecho ambiental y llevarlos a todos los lugares donde tengamos un espacio para hablar. En ese punto, es donde estamos parados ahora, con proyectos de actividades académicas y de capacitación, de transferencia de conocimiento, de asistencia a los distintos organismos públicos y privados que nos soliciten capacitación en Derecho Ambiental.

Para terminar, ¿cuál es el objetivo de la Fundación Expoterra, que usted preside?

-Nuestra fundación nació como un ámbito de discusión e intercambio de ideas, en principio, entre gente más de la Academia, a gente vinculada al estudio de las cuestiones ambientales, abierta para que todos se puedan sumar y con una variada gama de integrantes. En el último tiempo se ha enfocado más en los temas jurídicos, ya que hay muchos abogados, pero eso no implica que no haya miembros de otras ramas.

El Congreso desde hace siete años es un poco nuestra punta de lanza, la carta de presentación del año, sin perjuicio de que luego desplegamos una gran actividad en la divulgación del derecho, que para nosotros es esencial. Nuestro mayor interés es divulgar los principios del derecho ambiental y llevarlos a todos los lugares donde tengamos un espacio para hablar. En ese punto, es donde estamos parados ahora, con proyectos de actividades académicas y de capacitación, de transferencia de conocimiento, de asistencia a los distintos organismos públicos y privados que nos soliciten capacitación en Derecho Ambiental. Esa es hoy la función esencial de Fundación Expoterra. Tal vez, hay otras fundaciones con más actuación en litigios; nuestra participación va por otro lado, apunta a la formación de cuadros y al aporte a las políticas públicas.