viernes 14 de diciembre de 2018

Bombas solares: una tecnología que brinda beneficios económicos y sociales

Los sistemas solares son productos diseñados para el suministro de agua potable, agua para el ganado, manejo de estanques y aplicaciones de riego; proporcionan agua de manera económica y limpia

Consuelo Bilbao / @cebilba por

Bombas solares, un sistema de riego económico y limpio

Frente al cambio climático y la modificación en los regímenes de lluvia, los sistemas de riego pueden fortalecer la productividad y combatir la pobreza en los países en vías de desarrollo,  principalmente en los agricultores. Las bombas solares son productos diseñados para el suministro de agua potable, agua para el ganado, manejo de estanques y aplicaciones de riego. Son sistemas que proporcionan agua de manera económica y limpia, dado que reemplazan los generadores con combustible fósil en zonas rurales o aisladas, y otorgan gran cantidad de beneficios sociales.

Tanto las bombas solares sumergibles como las de superficie se adaptan a pequeños emprendimientos o grandes regadíos, para recirculación de agua o bombeos industriales, y  no necesitan ni baterías ni inversores.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que los sistemas de riego que utilizan energía solar son ya una opción para los países en vías de desarrollo, debido al fuerte descenso del precio de los paneles solares. Además, es una tecnología respetuosa del clima.

“La rápida expansión de un riego con energía solar cada vez más asequible, ofrece soluciones viables que abarcan los vínculos entre agua, energía y alimentos, ofreciendo una magnífica oportunidad para que los agricultores en pequeña escala mejoren sus medios de subsistencia, prosperidad económica y seguridad alimentaria”, aseguró la directora general adjunta de la FAO”, Helena Semedo.

La FAO indica que América Latina y África subsahariana realizan un empleo relativamente bajo del riego en las áreas cultivadas, lo que representa un potencial importante para ampliar estos sistemas.

En la Argentina, el mercado de las bombas solares está principalmente destinado a la ganadería. Martin Soto, gerente comercial de la empresa Tonka Solar, afirma: “Nuestro país volvió a la ganadería. Hoy se puede exportar carne y eso hizo que muchas chacras hayan vuelto a poner cabezas de ganado en sus campos. Esto llevó a rearmar su infraestructura. Muchos molinos que por un tiempo no se usaron quedaron inutilizables y ahora, en lugar de poner uno nuevo, muchos productores  están optando por poner una bomba solar.”

Las empresas dedicadas a los sistemas solares en la Argentina confirmar que el mercado está creciendo en los últimos años, ya que el costo de los equipos es muy competitivo frente a los molino de chapa o a las bombas alimentadas con grupos electrógenos, comúnmente utilizados en los campos. “Desde el 2015 a la fecha se han duplicado las ventas interanuales, y no solo nosotros lo vemos, otras empresas que trabajan los mismos sistemas están viendo lo mismo.” indica Soto.

Pablo Ilincheta, gerente de Ventas de Solartec, coincide en que los sistemas de bombas solares están destinados más que nada a la ganadería, sobre todo bovina, no tanto aún para riego. El bombeo en el riego solo se utiliza tres meses al año, mientras que estas bombas sirven para los 365 días; en este sentido, no resulta ser una inversión tan rentable. Sí se viene utilizando ya hace algunos años para huertas o pequeños agricultores, que requiere otro tipo de bombas más pequeñas, a partir de algunos programas impulsados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). En este caso tiene que ver con una función social, el análisis ya no es económico.”

Entre las ventajas de una bomba solar por sobre las de un molino de chapa se destacan principalmente la económica pero también la climática. “Los días de intenso calor, cuando los animales más beben agua y más se necesita el recurso, normalmente son de poco viento y los molinos no funcionan. En ese sentido, la bomba solar va a favor de la condición climática ya que esos días de calor intenso es cuando las bombas están logrando mayor eficiencia”, señala el gerente de Tonka.

Bombas solares, sistema de riego económico y limpio

Una inversión promedio para un sistema solar que pueda suministrar agua para ganadería o un pequeño proyecto de agricultura de dos o tres hectáreas está en el orden de los 70.000 a los 100.000 pesos. “Tenemos una variedad muy amplia de sistemas de bombeos, porque dependen del lugar geográfico, la altura total en la cual hay que elevar el agua y el caudal de litros por días que se precisan. Entonces contamos con bastantes configuraciones diferentes y también tipo de bombas para utilizar”, explica Ilincheta.

En cuanto al desarrollo del mercado de sistemas solares de bombeo, Soto señala: “El universo actual es la ganadería pero también apuntamos a la agricultura. En esta actividad se necesitan caudales más grandes, y esto requiere una bomba más grande con mayor potencia y con una cantidad mayor de paneles. Requiere mayor inversión y es ahí donde se generan mayores dudas, sobre todo cuándo se va recuperar esa inversión y cómo va a funcionar. Es aquí donde más fuerte estamos trabajando ahora. Haciendo algunos ensayos de riego por goteo y pivot, pero recién tomó ebullición en este último año y medio por el aumento de las tarifas”.

La estimación de Tonka Solar es de aproximadamente 2000 bombas solares instaladas para ganadería por mes, calculando las tres o cuatro empresas del sector que trabajan con estos sistemas. En cuanto a la función social del acceso a la provisión de agua en localidades alejadas, Soto destaca: “Es algo que lo hacemos habitualmente, pero no es el fuerte de nuestra compañía, porque estos proyectos tienen que estar acompañados a nivel estatal o de algunas ONG. Vemos que hay un interés genuino de parte de los organismo provinciales, por eso estamos en la etapa de capacitación a quienes están pidiendo este tipo de tecnologías y quieren tener información sobre el acceso al sistema.”

Ambos consultados señalan que es fundamental para favorecer el mercado el acceso al crédito. Martin Soto también remarca las experiencias de Chile y Uruguay en las que el Estado pone los fondos para la provisión de los sistemas de bombeo solar y luego establece con los productores cómo realizar el pago de los equipos en cuotas.

FUENTE: Revista ENERGÍA POSITIVA #6