martes 26 de October de 2021

Con humor y sabiduría, en defensa de la lengua que hablamos todos

En "Sueltos de lengua", el libro de Alicia María Zorrilla publicado por Libros del Zorzal, se nos invita a conocer mejor el idioma que nos pertenece como comunidad, y que hablamos y escribimos

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Alicia María Zorrilla y su libro Sueltos de Lengua

«El humor es la penúltima etapa de la desesperación», escribió en Anticonferencias el cuentista Isidoro Blaisten. Y, en Sueltos de lengua (editorial Libros del Zorzal), la presidenta de la Academia Argentina de Letras (AAL), Alicia María Zorrilla, decidió levantar la bandera del humor y de la sabiduría antes de sumergirse en las turbias profundidades del idioma español de hoy, particularmente el de todos los días en los medios de comunicación y en la calle.

"Sueltos de lengua", de la académica Alicia maría Zorrilla, ha sido publicado por Libros del Zorzal
Alicia María Zorrilla, presidenta de la AAL

También presidenta y directora académica de la Fundación Litterae, autora de numerosas obras literarias y lingüísticas, Zorrilla ha estudiado muy bien este uso cada vez más desgarbado, antojadizo y ambiguo del español de la Argentina, y de cómo nuestro código en común se ve amenazado él también con la disgregación o el malentendido cotidiano. Sin amilanarse, la autora de Sueltos de lengua (¡qué buen título, además!*), cual discípula legítima de Don Quijote, se propone desfacer entuertos. «En este libro, Alicia María Zorrilla detecta cada una de esas amenazas y las enfrenta con sabiduría, elegancia y un humor exquisito. Delata los abusos contra los verbos, impugna las irregularidades de los avisos clasificados del rubro inmobiliario, nos previene de las ambigüedades que proponen los zócalos televisivos. (…) Cada capítulo es una muestra de inteligencia y de encantadora –en todos los sentidos– transmisión de conocimiento», adelanta en el prólogo del libro el escritor Roberto Gárriz.

Justamente, la lectura de los títulos de los 19 capítulos de que se compone el libro ya nos alerta sobre qué temas «calientes» ha decidido tratar la autora. Por ejemplo: «Los cadáveres, ¿no son muertos?»; «Un error sin honor»; «La lengua entre abrojos», «¡No abusen de los verbos!», «Avisos antipublicitarios», o «Cosmos y caos en la sintaxis mediática». Entremezclados con deliciosos relatos («El saber popular»), fragmentos periodísticos, diálogos oídos al pasar o vividos en carne propia (como el del síndrome del guardapolvo blanco, en el que la lucha por la tilde correcta demostró ser inútil) están los nombres ilustres del gran maestro de la lengua Miguel de Unamuno, Fernando Savater, Mario Vargas Llosa, Azorín y, también, Charles Dickens, Eugenio Coseriu y hasta Mafalda, que por cierto siempre defendió el buen uso del español.

Para dar una simple muestra de los buenos momentos que Alicia María Zorrilla puede deparar a los lectores preocupados por su idioma, o al que comparte con ella varias de sus tristes experiencias, se transcribe un ejemplo acabado de lo que puede ser «la lengua entre abrojos»:

«Mientras tanto, la víctima del ataque se recupera de las heridas que le provocaron con un arma blanca en el Hospital San Bernardo

No hay duda –escribe Zorrilla–: su destino era que trataran de matarlo hasta en la página del diario, en el que la alteración del orden de las palabras generó una noticia absurda, pues los médicos del Hospital trabajaban para curarlo, no para darle muerte. Debió decirse:

Mientras tanto, en el Hospital San Bernardo, la víctima del ataque se recupera de las heridas que le provocaron con un arma blanca».

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+ INFO: *Imagen de tapa, André Martins de Barros, Le Philosophe