sábado 26 de November de 2022

Aki Baravalle: «La Argentina está en el punto ideal para desarrollar energías renovables»

por

Aki Baravalle

Aki Baravalle, director ejecutivo de Latin Renewables, fue convocado por NOTICIAS POSITIVAS para hablar acerca de las energías renovables, un tema con mucho futuro en la Argentina, y esencial para la lucha contra el cambio climático que afecta al mundo.

N+: -¿Cuál es la situación actual de la Argentina en el mundo de la energía renovable?
AB:
-La Argentina está en un punto ideal para el desarrollo de las energías renovables. Por un lado, está empezando a haber energías renovables gracias a la Ley de Energías Renovables, la 27.191, que va a promover el desarrollo de grandes parques solares, eólicos, o de biomasa o minihidro. Eso sería a nivel grandes proyectos, cuya influencia la gente no va a ver directamente o a percibir cambios (sí verán quizá los pequeños parques al lado de las rutas, por ejemplo, pero su función será la de suministrar energía a la red eléctrica). Serán inversiones para grandes consumidores privados. La ley dice que todos los grandes consumidores de energía, de 300 Kw o más, tendrán que consumir al menos un 8% de origen renovable en el primer año, porcentaje que aumentará hasta un 20% en los próximos siete años, lo cual generará más demanda de energías renovables, y mayor inversión en el sector.

Por otro lado, el aspecto más interesante quizá para el usuario común está dado por la energía distribuida: los casos en que las personas que generan energía propia en sus casas -con paneles solares, por ejemplo- puedan introducirla a la red o compensar su consumo con ésta. Esa legislación todavía no está desarrollada en todo el país; en la Cámara de Diputados se está trabajando muy intensamente para generar esa legislación, pero hay algunas provincias que ya han avanzado, como Mendoza, Santa Fe y Salta, que tiene una legislación muy avanzada al respecto. El gobierno actual está pensando en una legislación nacional para que no haga falta que cada provincia tenga su propia legislación.

¿Cuál es la particularidad de Salta?
-Se promueve el uso de energías renovables tanto a nivel comercial como particular. Se incentiva a través de beneficios fiscales y económicos a las empresas que instalen hasta 100 Kw para vender a la red. Es lo que denominamos una tarifa por alimentación. 

Hoy en día está prohibida la generación de energía eléctrica individual para enviar de nuevo a la red, pero en Salta están queriendo promover justamente eso: que quienes generen energía ganen plata por ello, y que a la vez puedan recuperar hasta un 70% de la inversión que realizan. La idea es que la tarifa que recibirían los productores de energía sea mayor que la tarifa que se paga a las empresas generadoras de energía eléctrica. En el resto del mundo, se están dando créditos a las personas interesadas en generar energía, para que realicen la inversión inicial, que luego recuperarían con la venta de energía, y luego comenzar a ganar dinero.

¿Como ves el panorama a nivel político?
-Veo un entendimiento general a nivel provincial, nacional y legislativo de que esto es importante, y de que es una gran ventaja competitiva para el país. Hay mucha conciencia, pero todavía no se han terminado de generar las condiciones para la implementación masiva. Por ejemplo, tenemos un problema crediticio en la Argentina: es muy difícil conseguir un crédito hoy en día. El negocio de las energías renovables tiene una pata financiera muy importante. Entonces, además de las legislaciones que promuevan las energías renovables, se deben generar las condiciones para que esto se pueda financiar, o por ejemplo quitar aranceles de importación para ciertos equipos que no existen en el país. El que descubra el negocio de financiar estos proyectos va a encontrar nichos de gente de entre 30 y 50 años dispuesta a hacerlo más allá del ahorro, y quizá por motivos que tienen más que ver con la conciencia. Se trata de inversiones de entre mil y diez mil dólares, que requieren de alguna financiación.

¿Qué otros beneficios para el país pueden traer las energías renovables?
-Fomentar las energías renovables es políticamente correcto. No tiene ninguna contra hacerlo. Beneficia económicamente al país, reduce el consumo de energía, beneficia económicamente al usuario y genera trabajo en sectores como el de los instaladores, los mecánicos, la construcción, el mantenimiento. Es una nueva industria. En EE. UU. la industria de las energías renovables residenciales es la que más nuevos puestos de trabajo está generando.

Esas nuevas fuentes de trabajo crecen al tiempo que se reducen las relacionadas con energías fósiles.
-Exactamente. Chile y Uruguay son dos ejemplos muy claros. En Chile hay días en el año en que la energía es gratis, porque genera tanta energía solar en el desierto de Atacama que la tiene que regalar. Uruguay está llegando al pico de su producción enrgética y está empezando a exportar energía.

Uno de los modelos interesantes que tiene el desarrollo de energías renovables es el alemán. En Alemania se decidió desarrollar el mercado de las energías renovables por la dependencia que tenían con el gas ruso. Se trató de una decisión estratégica del gobierno, que entendió que no podían depender de la energía de otro país. Esto hace que puedan autoabastecerse con recursos renovables, e incluso exportar energías tradicionales. Incluso con la basura se puede generar energía.

-¿Qué ventajas tiene la Argentina respecto al resto del mundo?
-Nuestro país es uno de los pocos países semidesarrollados del mundo que no tienen implementada una política de energías renovables. Recién en septiembre de este año se está por llamar a la primera licitación de energías renovables. Tenemos la gran ventaja de tener uno de los mejores lugares de sol del mundo en el Norte, y los mejores vientos en la Patagonia. Sin embargo, tenemos la desventaja de una red eléctrica antigua, que hará necesaria otra inversión, que generará trabajo en cantidad.

-Todo esto tiene mucho que ver con el tema de las ciudades inteligentes, las llamadas «Smart Cities»
-Sí, eso es lo que se viene, junto con la acumulación de energía. Muchas de las nuevas inversiones tienen que ver con ese punto, que es lo que ya está haciendo Tesla en EE. UU., porque se está demostrando que la energía renovable es eficiente y puede funcionar, pero hay momentos en que se tiene que poder acumular a gran escala. En el momento en que eso se termine de masificar, el mundo podrá pensar en vivir de la energía renovable.