lunes 05 de December de 2022

Formas de prevenir el trabajo infantil en las escuelas de Porvenir NOA y Jardines de Cosecha

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Jardines de Cosecha

NOTICIAS POSITIVAS viajó al Noroeste argentino invitada por la empresa Massalin Particulares para visitar escuelas de Salta y Jujuy en donde se realizan los programas Porvenir NOA y Jardines de Cosecha, en prevención del trabajo infantil en el sector rural tabacalero.

Si bien existe la ley 26.390 que lo prohíbe, el riesgo continúa por diferentes motivos, entre otros, por los patrones culturales que se replican en diferentes ámbitos rurales como los viñedos, la zafra azucarera o las tarefas yerbateras.

Porvenir NOA nació en 2003 por iniciativa de Asociación Conciencia y Massalin Particulares y desde entonces, con el objetivo de contribuir al desarrollo integral de la niñez, varias escuelas rurales de Salta y Jujuy (llamadas en el programa “Centros Porvenir”) abren sus puertas durante el verano -el momento de cosecha de tabaco, que coincide con el receso escolar y por lo tanto es el período de mayor riesgo- para recibir a chicos de entre 9 y 15 años, quienes participan de distintas actividades educativas, recreativas y deportivas. En 2009 nació su socio estratégico, Jardines de Cosecha, una respuesta para los más pequeños de la familia que hasta entonces permanecían en sus casas o debían acompañar a sus padres a trabajar.

NOTICIAS POSITIVAS dialogó con Pablo Lacroux, uno de los coordinadores de programas de Responsabilidad Social de la Cámara Argentina del Tabaco, quien nos explicó cómo se desarrollan.

N+: -¿En qué consisten los programas El Porvenir y Jardines de Cosecha?
PL: -Los dos programas trabajan codo a codo: El Porvenir, con niños de 9 a 15 años. y Jardines de Cosecha con los más chiquitos. La concepción de ambos programas es alejar a los chicos del riesgo del trabajo infantil. Los ejecutamos en el momento en que podemos disponer de las escuelas en el interior de la provincia. Lo hacemos en estos establecimientos escolares por su envergadura ya que por su tamaño pueden albergar una cifra que varía entre 170 y 200 chicos, entre las 8 y las 18 horas. Trabajamos puntualmente durante el verano, que es el momento en que hay mayor actividad en la producción tabacalera, y es cuando el menor está en mayor riesgo de trabajo infantil.

-El riesgo es que acompañen a sus padres o que queden solos en casa.
-Hemos detectado dos tipos de trabajo infantil rural, que es el que se puede ver en algunos casos, cuando se visitan fincas y se encuentran chicos trabajando. Y otro trabajo que está oculto a la vista, que es el doméstico y que se daba porque los papás iban a trabajar a las fincas y los más chiquitos quedaban al cuidado de un hermano mayor. Porvenir tiene trece años de existencia y Jardines ocho, se creó porque detectamos que los chicos mayores comenzaban a faltar al programa para cuidar a sus hermanos. Con estos emprendimientos lo hemos minimizado.

-¿Cuesta mucho cambiar estos patrones culturales?
-Sí, está muy prendido en el acervo cultural del interior de las provincias del noroeste. Yo mismo he trabajado cuando he sido chico. La ley y nuestras intenciones están en contra del trabajo infantil pero la realidad que tienen las familias en el interior es diferente y entonces tratamos de generar una solución integral. A los chicos los tenemos durante el verano y a los padres los capacitamos durante la baja de la campaña tabacalera, en materias que pueden servir tanto para mejorar su empleabilidad al momento de una cosecha de tabaco, como para poder asociarse y generar algún tipo de microemprendimiento.

Esto acarrea muchos beneficios: entre otros, tratamos de erradicar el trabajo golondrina y crear sentido de pertenencia a toda la familia. Y tratamos de que padres y chicos manejen el mismo idioma con respecto al trabajo infantil, sus leyes, a los derechos y obligaciones.

Exposición

-Ya llevan trece años trabajando, ¿qué perspectivas ven hacia el futuro?
-Al principio nos costaba muchísimo inscribir a los chicos porque aunque esto no es una colonia de vacaciones, tenemos muchas actividades recreativas, lúdicas, talleres áulicos, y para los padres hablarles de trabajo infantil era algo tabú. Con el correr del tiempo podemos medir un impacto positivo del programa: cuando nosotros habilitamos las inscripciones de ambos programas, es impresionante el flujo de chicos que tenemos. Eso nos habla de que en cada uno de los pueblos en donde venimos trabajando hace tantos años, la gente ya está acostumbrada a hablar sobre trabajo infantil, ya saben que es algo ilegal, y los mismos padres que en algún momento estaban reticentes a mandar a sus hijos, hoy te mandan a sus hijos con todo el papelerío en el acto para que pertenezcan al programa.

Gracias a este programa –cuenta con el apoyo del gobierno nacional a través de los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social, gobiernos provinciales y municipales, la Cámara Argentina del Tabaco y de otras instituciones– se ha logrado alejar del trabajo infantil a más de 15.400 chicos y chicas, y logrado beneficiar a más de 11.500 familias.

+ INFO: http://conciencia.org/wordpress/porvenirnoa/

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