viernes 24 de noviembre de 2017

Trabajo y tecnología: ¿destrucción del empleo o un futuro de mejores trabajos?

Mucho se ha hablado últimamente acerca de cómo la robótica y el software potencialmente podrían generar una crisis en el trabajo. David Lee, experto en innovación, piensa distinto y N+ te lo cuenta

Tomas Horton por

Trabajo y tecnología para mejores empleos

En los últimos años, con el avance de la tecnología y la aparición de la robótica y el software cada vez más inteligente, se ha planteado la posibilidad de que falte trabajo en el mundo futuro. Sin ir más lejos, la empresa de investigación de mercados Forrester ha dicho en un estudio que cerca de 25 millones de empleos conocidos podrían desaparecer en los próximos diez años gracias a los avances tecnológicos. Y esa desaparición afectaría a todos en el mundo.

En una charla reciente charla en TED Talks, David Lee, líder en innovación, se encargó de explicar por qué el avance tecnológico hacia robótica y software cada vez más inteligentes no debería ser algo necesariamente malo.

En primer lugar, Lee hace un análisis muy interesante acerca de cómo se han dado las últimas dos grandes “extinciones de empleo” en los EE. UU. Explica que la primera duró 100 años (1870-1970) y fue la transición de una economía rural hacia una economía industrial. En aquel período, se perdieron el 90 por ciento de los empleos del campo. Luego, analiza el período 1950-2010, en donde se perdieron cerca del 75 % de los empleos en las fábricas a manos del avance tecnológico. Ello derivó en una “economía de servicios”, en la que la mayor cantidad de empleos surgen del sector de servicios y no de la producción de cosas, ya en manos de la tecnología.

Hoy, dice Lee, nos enfrentamos a un problema importante: el tiempo. Ya no contamos con 100 o 60 años para adaptarnos, sino que si no logramos adaptarnos en los próximos 10 o 15 años, probablemente terminemos en la mayor crisis de desempleo de la historia.

Cambiar la naturaleza del trabajo

Los números asustan, los tiempos con los que contamos no son los de antes en un mundo tan vertiginoso y veloz, pero Lee no es pesimista. Es por ello que propone cambiar la naturaleza del trabajo. Quiere que la gente ame ir a trabajar, y para ello propone “redescubrir lo que nos hace humanos”. Propone crear trabajos que giren en torno a los humanos y no de la otra forma. Quiere “desbloquear los talentos y las pasiones que todos llevamos dentro en el día a día”.

Sin embargo, Lee avisora un problema: todavía pensamos el trabajo en términos industriales. ¿Qué significa esto? Significa que seguimos pensando los trabajos en forma “estandarizada”, basados en procedimientos y tareas, y distribuidos en horarios.

“Le pedimos a la gente que arme toda su carrera alrededor de tareas singulares. Esta forma de pensar el trabajo genera dos efectos adversos principales: primero, este tipo de trabajos ‘simples’ serán los primeros en ser reemplazados por la tecnología; segundo, millones de trabajadores tienen hoy en día una vida laboral increíblemente aburrida “, dice Lee.

¿La solución? Humanizar el trabajo

David Lee propone una solución al problema de los trabajos aburridos y estandarizados. Destaca que debemos “invitar a las personas a ser más”, que hay que empoderar a las personas, no limitarlas. Citando a Harry L. Davis, profesor de administración creativa en la Universidad de Chicago, dice: “Debemos lograr que las personas no dejen mucho de ellas mismas en el baúl de su auto…”. La idea es intentar crear ambientes de trabajo que fomenten el crecimiento individual y no que lo limiten. Según Lee, el empoderamiento implica no limitar a las personas al título del trabajo, hacer que se sientan libres de aportar sus habilidades y talentos para resolver problemas, crear valor colectivamente, innovar y, fundamentalmente, intentar que el trabajo no sea aburrido o rutinario.

En definitiva, señala Lee, los sueños, las emociones son lo que nos separan de las máquinas, lo que nos hacen distintos.

“Creo que los trabajos del futuro vendrán de las mentes de las personas que hoy llamamos analistas y especialistas, pero solamente si les damos la libertad y la protección que necesitan para convertirse en exploradores e inventores”, finaliza Lee su charla. “Los líderes deberían dejar de pensar en simplemente dar órdenes, y comenzar a preguntarles a sus empleados qué inspiraciones y talentos pueden aportar para resolver problemas.”