miércoles 17 de octubre de 2018

Energía Positiva #8: el futuro de los aires acondicionados y las últimas noticias en renovables

Si no se establecen exigentes estándares mínimos de eficiencia para la refrigeración, cuyo uso crece a ritmo constante, no se podrá cumplir con los objetivos climáticos en el mundo

Redacción @notipositivas por

Ya se puede consultar ENERGÍA POSITIVA #8, la revista digital que contiene toda la información actualizada en el sector de las energías renovables, en la Argentina y en el mundo. En su nota de tapa, desarrollamos un tema habitualmente olvidado pero fundamental a la hora de cumplir cabalmente con los objetivos climáticos: el creciente uso de los aires acondicionados en hogares y oficinas en todo el mundo, que constituye un desafío para los sistemas eléctricos, porque serán los principales impulsores de la demanda de electricidad en las próximas tres décadas.

De acuerdo con los cálculos, el stock global de aires acondicionados crecerá a 5600 millones en 2050, lo que equivale a 10 nuevos aparatos vendidos por segundo durante los próximos 30 años; por ello, hay que establecer estándares mínimos de eficiencia más exigentes para la refrigeración, uno de los pasos más urgentes para reducir la necesidad de nuevas centrales eléctricas y reducir costos.

Sobre este último tema, en una entrevista para ENERGÍA POSITIVA #8, contesta Andrea Heins, la exvsecretaria de Eficiencia Energética del Ministerio de Energía de la Nación, quien sostiene que “uno de los grandes desafíos del sistema del etiquetado en materia de eficiencia es que la gente conozca para qué sirve. Si bien al existir para determinados productos un estándar mínimo, eso permite que ingresen al mercado los mejores, lo ideal es que exista un rango. En este caso, la etiqueta es una herramienta para que el consumidor pueda decidir de acuerdo con sus posibilidades económicas”.

La biomasa forestal es también tema de la revista digital de las renovables. En “Una reinvención del negocio a partir de la generación de energía”, además de precisar que el 10 por ciento de la energía primaria mundial procede de los recursos asociados a la biomasa, se comprueba que, en la Argentina, el 0,11 de la matriz eléctrica es a base de biomasa, una fuente renovable y limpia que puede contribuir al mantenimiento de los bosques o a la valorización de residuos de la industria maderera  o agrícola ganadera. En nuestro país existe una importante oferta de biomasa forestal, y, aunque en la primera ronda del RenovAr fueron pocos los proyectos, en la segunda fueron aumentando, por lo que los especialistas ven ya una tendencia positiva para el uso de esta renovable.

En la sección Investigación,  con el título “Almacenamiento de energía, otro paso en la incorporación de fuentes renovables”, el tema son las baterías. Las experiencias internacionales descriptas en el artículo sirven de guía a países como la Argentina, en el que la incorporación de baterías puede ser una palanca para dar el salto en la penetración de las renovables, si se las promociona en conjunto con la generación de energía distribuida.

Justamente, en la nota siguiente, “El #OnGridTour promueve la integración”, el diputado nacional Juan Carlos Villalonga, también entrevistado por ENERGÍA POSITIVA, señala cómo, en los últimos meses, recorrió varias provincias para promover la adhesión provincial a la Ley de Generación Distribuida que ayudará a bajar costos energéticos a muchos sectores, además de los beneficios que trae un sistema que inyecta energía limpia a la red. La gira, que tiene el nombre propio de #OnGridTour, tiene como objetivo poner la experiencia acumulada al servicio de quienes deben en cada provincia tomar la decisión de apoyar localmente el desarrollo de las renovables.

En la sección Educación, se describe cómo el uso de energías renovables debe ser contemplado también por el diseño y la arquitectura sostenibles. Opinan los pioneros –la doctora en Arquitectura Silvia de Schiller y su marido, el doctor John Martin Evans, directores ambos de la Maestría de Sustentabilidad en Arquitectura y Urbanismo que se está dictando en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (FADU-UBA)–, y se describen experiencias exitosas realizadas en distintas zonas de la Argentina.

Además, en las notas de Opinión se vuelven a tocar temas importantísimos. Ramón Fiestas, director para América Latina del Latin American Global Wind Energy Council (GWEC), se refiere al importante encuentro que se realizará en septiembre próximo, Argentina Wind Power 2018“, pensado por la industria para la industria”, una plataforma de reunión anual de todos los agentes del sector, con una exposición sobre la tecnología eólica, para hacer visible cómo esta fuente renovable se está haciendo un hueco como una de las ramas más importantes de inversión también en la Argentina. 

En su columna sobre “Residuos eléctricos y electrónicos, eficiencia energética y renovables”, la consultora en Política y Comunicación Ambiental y especializada en Economía Circular Lorena Pujó comenta cómo la ausencia de una normativa nacional que regule la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos ya impacta en políticas públicas de eficiencia energética, y la importancia de pensar seriamente en una transición energética hacia fuentes limpias y renovables.   

Finalmente, en el editorial “Prácticas que es urgente cambiar”, nos referimos a que en la Argentina se sigue distribuyendo carbón mineral en el sur para que aquellas familias de bajos recursos que carecen de gas domiciliario lo utilicen como combustible para calefaccionar sus casas en la temporada de invierno, con el consiguiente daño para su salud y la del medio ambiente, y proponemos el uso de las estufas y cocinas eficientes, que trae el aprovechamiento sustentable de la biomasa e incontables beneficios. Construirlas e instalarlas solo depende de la decisión y el trabajo conjuntos de los estados nacional, provinciales y municipales: es una política pública y una asignatura pendiente.