viernes 24 de noviembre de 2017

Prolana, una iniciativa que mejora la cadena de valor en una industria textil más sustentable

La cadena de valor de una prenda se inicia con la obtención misma de la fibra, que implica trato con el animal o los vegetales de donde se obtiene, condiciones laborales de los trabajadores, etc.

Patricia Melgarejo por

Programa Prolana: una industria textil

La cadena de valor de una prenda se inicia desde la obtención misma de la fibra. Eso implica el trato con el animal o los vegetales de donde se obtiene, las condiciones laborales de los trabajadores, el posterior acondicionamiento y procesos que hacen que llegue hasta el usuario. En NOTICIAS POSITIVAS se comentan hoy algunos de los caminos que se llevan a cabo en la Argentina en este sentido, como es el programa Prolana.

Programa Prolana cuida del animal

“El programa Prolana nació de la preocupación por el cuidado del animal, su manejo y trato, y por el cuidado del medio ambiente”, sostienen la ingeniera agrónoma Carolina Passalaqua y la ingeniera industria Analía Marino, en su intervención durante la conferencia “Hacia una industria textil más sustentable”. El encuentro fue parte de las actividades del Festival Internacional de Diseño 2017, que se llevó a cabo en el CMD en el mes de octubre. Prolana pone el acento en el mejoramiento de la calidad de la lana y la producción primaria de la lana ovina, caprina y de camélidos.

Fue creado en 1994 con el propósito de asistir al productor lanero de todo el país para el mejoramiento de la calidad de la lana, de su presentación y condiciones de venta. Ha sido desarrollado por organismos públicos y privados, nacionales y provinciales, y beneficia a productores, empresas de esquila, esquiladores, acondicionadores y clasificadores de lanas en estancia, empresas laneras, institutos tecnológicos nacionales, gobierno nacional y gobiernos provinciales.

Programa Prolana

Desde el año 2002 cuenta con financiamiento de la Ley Ovina argentina. Es el primer programa nacional que cuenta con la certificación ISO 9001/2000 que garantiza la calidad del proceso de producción. Para asegurar una correcta presentación del producto, el Programa Prolana exige la aplicación de las siguientes técnicas:

Esquila Tally–Hi: En este sistema de esquila, de origen australiano, no se manea al ovino sino que se lo esquila totalmente suelto, por lo que permite un mejor trato al animal y posiciones de trabajo más cómodas para el esquilador. Esta técnica también permite la obtención de un vellón entero, más fácil de desbordar, y disminuye la posibilidad de realizar “dobles cortes”, a la vez que mejora la presentación de las lanas. La esquila Tally–Hi prioriza la calidad a la velocidad de trabajo.

Para estimular este método de trabajo se hacen periódicamente capacitaciones y concursos de esquila, que forman parte del acervo cultural del trabajador del campo argentino.

Acondicionamiento: Se desborda poniendo énfasis en la obtención de vellones limpios y libres de contaminantes, como lana pigmentada (negra, de lunares, etc.), coloreada (manchada por orina, con pinturas no lavables, etc.), con problemas de coloración (lanas amarillas), etc. Además, se evita la incorporación de toda clase de materiales extraños (arpilleras, plásticos, hilos, colillas, alambres, etc.). Asimismo, se separan los vellones en un mínimo de clases de lana dentro del lote, asegurando un grado de uniformidad aceptable dentro de cada clase, según lo establecido por el Prolana. Si el lote a acondicionar es excesivamente chico, se puede admitir para la categoría Borregos Exclusivamente, a criterio del responsable, la identificación de todos los vellones como AAA.

Envasado: se realiza en fardos o bolsones nuevos de polietileno de 200 micrones de espesor mínimo, o de cualquier otro material aprobado por la Federación Lanera Argentina (FLA). Los fardos deben ser confeccionados con tres alambres como mínimo.

+ INFO: ver en el Ministerio de Agroindustria