miércoles 22 de agosto de 2018

Opinión


La importancia de conocer las reglas de juego

Desarrolladores y compradores: hay que hacerse el tiempo para conocer la legislación vigente, de manera de evitar imprevistos que surgen si no se dan los pasos correctos de entrada


Nos preguntamos si podremos incorporar el 20 por ciento de energías renovables en la matriz para 2025. Si podremos reducir el cambio climático. Si podremos cumplir con el Acuerdo de  París. Nuestro país siempre ha tenido condiciones favorables para las energías renovables, y solo se ha logrado un desarrollo significativo, con un programa de mitigación de riesgos que permita un financiamiento eficiente. Podremos cumplir con esas metas mediante la inversión privada, solo si conviene económicamente.

Las renovables son el nuevo paradigma y la herramienta para lograr este cambio; es por eso que el plan RenovAr incorporó un plan de mitigación de riesgos, con la garantía del Banco Mundial, para que los proyectos puedan lograr un financiamiento eficiente que les permita ofrecer la mejor tarifa. Hoy, las renovables son una oportunidad para el sector privado, sobre todo porque ahora se les permite algo que antes estaba prohibido, que es contratar directamente con el generador.

Existe un mercado abierto para la libre contratación en energías renovables en la Argentina, y hay muchas empresas medianas y pequeñas que aún no han diseñado un área específica para el análisis energético, pero esto no es un impedimento para que ya aprovechen los beneficios de los menores costos de las renovables ya que los Grandes Usuarios habilitados (consumo mayor anual de 300 kw ) pueden o autogenerar su energía o comprarla a un comercializador.

Desde el principio, se decidió como país hacer intervenir a todos los sectores en el desarrollo del nuevo mercado: para esto, se publicaron borradores tanto de RenovAr como de las resoluciones del Mercado a Término y se recibieron 1760 sugerencias que se analizaron para mejorar la resolución. Este es un gran beneficio, involucrar a los empresarios que venden y que compran con los bancos financiadores para lograr una legislación con consenso y no una vacía.

Uno de los mayores inconvenientes que debe enfrentar el Gobierno en materia de renovables es la capacidad de transmisión, que no es ilimitada: la posibilidad de transmisión es un bien escaso que el Estado debe administrar y hoy lo hace adjudicando prioridad de despacho. Por regla general, las renovables tienen la prioridad por sobre las otras energías y esto es algo que las empresas que compran deben tener en cuenta.

Lo que está sucediendo en el mercado es que los adjudicados de RenovAr tienen casi el mismo costo aumentar la potencia de energía generada y venderla al mercado privado agrupando, por ejemplo  a grupos de pymes para comprar (y de la misma manera grupos de venta).

¿Qué es lo que un privado debe pedirle a un desarrollador antes de cerrar un contrato? Lo primero que tiene que pedir el comprador es  la inscripción en el Registro Nacional de Proyectos de Energías Renovables (Renper), creado por el artículo 9 de la resolución MEyM N° 281/2016, el registro en el que los proyectos están inscriptos y se puede chequear la prioridad de despacho. Esto es clave porque quiere decir que, cuando se construya el proyecto, este va a poder entregar la energía ya que puso una importante garantía, con lo cual hay una seguridad de que el proyecto se hará, o tiene mucho que perder.

Los permisos ambientales son otro documento por solicitar desde el inicio, ya que el comprador va a salir perjudicado si el desarrollador no los tiene. No son pocas las veces en las que un desarrollo se cae por temas ambientales, lo que va de la mano con las llamadas licencias sociales.

Hay que hacerse el tiempo para conocer la legislación vigente, de manera de evitar imprevistos que surgen si no se dan los pasos correctos de entrada, y esto vale tanto para los desarrolladores como para los compradores.

FUENTE: Revista EnergíaPositiva #7

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Ramiro Gómez Barinaga es abogado con maestría en Derecho Tributario y en Finanzas; socio fundador de GB Abogados y Asesor de Empresas