viernes 20 de octubre de 2017

Opinión


Coca Cola en Sustainable Brands: el decir y el hacer


Unas 700 personas se dieron cita en La Rural, en Palermo, para asistir a una nueva edición de Sustainable Brands.

En el preciso momento en que Greg Koch, director general de The Coca Cola Company y encargado de liderar las decisiones que tienen que ver con el agua en todos los negocios de la compañía, comenzaba su exposición preguntándose: “¿Cómo una marca puede ser sustentable? ¿Puede ser sustentable una compañía? Mmm, no”, una activista de Greenpeace  subió al escenario del encuentro con un cartel que preguntaba “Sprite, ¿cuándo vas a reforestar?

Toda la escena duró menos de un minuto y Koch permaneció en silencio como observador hasta que algunos aplausos espontáneos del público aflojaron el clima del auditorio y dos personas de seguridad acompañaron afuera a la activista. La tensión del momento se reflejó el resto de la jornada: el episodio se transformó en el hecho del día y se escuchaban comentarios durante el café. Se hablaba del episodio y del manejo posterior, cuando se  buscó, sin éxito,  aclarar la situación en el escenario. A veces, como dice el dicho, mejor no aclarar porque oscurece.

Hasta aquí un relato. Esta periodista no se sorprendió. La verdad es que Koch, que tiene mucho y muy interesante para contar y viajó desde los Estados Unidos para hacerlo, no debe de haber pasado un lindo momento, y no estoy segura de que haya sumado mucho lo sucedido a la causa de Greenpeace. Pero sí creo que contribuyó para blanquear el hecho de que el decir y el hacer tienen que coincidir en el camino de la sustentabilidad.

Ninguna empresa puede declararse sustentable si se vincula a la deforestación, dice Greenpeace, y no parece una petición descabellada. Asumirse y promocionarse como empresa responsable supone, por lo menos, hacer lo que se dice y decir lo que se hace con honestidad. Si hay piedras en este camino (y, es justo coincidir, puede haberlas) habrá que afrontarlo. Porque episodios como los de hoy posiblemente sean más frecuentes en ese y otros formatos por una razón: los jóvenes no tienen más tolerancia para con las palabras sin sustento y lo van a decir.

Cuando el banquero catalán Joan Antoni Melé, orador principal de, expuso sobre la dignidad humana como fundamento de una nueva economía, habló también de la necesidad de coherencia, de transparencia, de educación y de valores de una manera que solo puede hacerlo alguien que ya ha transitado ese camino. En el preciso momento en que Melé cerró su charla, la empatía con el público fue total: la sala llena le dedicó una ovación.

Para esta periodista algo queda claro: el momento de la coherencia es ahora, y no es poca la gente que le da la bienvenida a la nueva etapa de la sustentabilidad. El tímido aplauso evolucionará a ovación.