miércoles 22 de agosto de 2018

Opinión


Blockchain y microrredes inteligentes de fuentes renovables

La combinación de estas tecnologías acelerará el proceso de transición energética mundial para pasar de un sistema actual de generación de energía centralizado a un sistema descentralizado


A lo largo de la historia, la producción de energía se ha basado en la generación por intermedio de centrales eléctricas masivas de gran escala, que causan mucha contaminación, y cuya energía se transporta además a largas distancias por las líneas de transmisión y distribución. Este sistema está basado en un enfoque centralizado de producción, transmisión, distribución y consumo, esquema que muestra desventajas técnicas conocidas, ya que las grandes centrales de generación están, por lo general, muy alejadas de los centros de consumo, y el transporte de esos volúmenes de energía implica una gran infraestructura, sistemas de alta complejidad y una distribución ineficiente de energía entre los consumidores.

Agotado este modelo de plantas de generación de energía a gran escala, da pie al surgimiento de microrredes basadas en sistemas de generación de energía renovable y con un mecanismo altamente inteligente. La Argentina no está ajena a este cambio de paradigma gracias a su reciente marco normativo: tanto la ley 27.191 y la 27.424, más decretos y resoluciones respectivas, muestran claramente que la tendencia del gobierno de turno es fomentar y coadyuvar al cambio hacia una generación de energía descentralizada con fuentes renovables.

Una microrred inteligente (“Smart Grid”) de energía se basa en generación, almacenamiento e inteligencia propia y tiene como objetivo lograr un sistema energético sostenible, fiable y rentable suministrando la energía generada localmente de manera segura dentro de una comunidad de usuarios, con tecnología eficiente. Las microrredes tienen la capacidad de operar independientemente de la red eléctrica general durante circunstancias climatológicas adversas u otras situaciones de emergencia, suministrando una estructura de resiliencia, sostenibilidad, producción y consumo de la energía de una manera eficaz para el futuro. Es decir, estas microrredes podrían optar por operar o no con las redes centrales de energía eléctrica (“On-Grid” u “Off Grid”). A su vez, participantes de la red podrán comercializar el excedente de energía con otros usuarios. Para ese fin, introducirán el uso de baterías para el almacenamiento de la energía producida.

Con el advenimiento de la tecnología blockchain, que permite registrar y validar transacciones y operaciones de energía de forma pública, segura, transparente, descentralizada y distribuida, bajo un protocolo que asegura la trazabilidad de la producción y consumo de la energía en tiempo real, sumado a las tecnologías de inteligencia artificial y sofisticados sistemas de algoritmos, estaremos frente a un mercado de energía inteligente en los próximos años.

La combinación de microrredes inteligentes con la tecnología blockchain acelerará el proceso de transición energética mundial, para pasar de un sistema actual de generación de energía centralizado a un sistema descentralizado y que  potenciará el crecimiento de estos sistemas de microrredes inteligentes de generación de energía distribuida con fuentes renovables, y facilitará una mayor eficiencia en la producción y consumo de la energía en todo el mundo, con usuarios capaces de comprar y vender energía a otros usuarios de la red de forma segura, sin intermediarios y a costos muy reducidos en comparación con los actuales.

FUENTE: revista ENERGÍA POSITIVA #6

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Martin Bayugar es abogado, representante exclusivo de Greeneum Network y director ejecutivo de Latin Renewables