sábado 21 de julio de 2018

“Estuve allí”: Julio Lagos y un libro-puente entre los recuerdos y la realidad

Editado por Casa de Papel / Ediciones Artesanales, está dedicado a los millennials y a los mayores de 50 años, y es un recorrido por personajes y temas importantes de la identidad argentina

Graciela Melgarejo por

Julio Lagos presenta nuevo libro

Este nuevo libro del periodista y locutor Julio Lagos tiene un atractivo subtítulo: “Un locutor guglea de memoria”, y una dedicatoria en la contratapa: “Es para los millennials, es decir, para todos aquellos que han nacido entre 1980 y 2000. Y también está escrito para los mayores de 50 años”.

Muchas son las razones para leer y comentar este libro de autor, cuya edición es muy bella porque pertenece a la editorial Casa de Papel / Ediciones artesanales, con diseño de tapa de Darío Parissi, para la colección Prosa Original. Estuve allí se vende por mercadolibre.com y, también, en el Puesto 9 de la Feria de Libros de Plaza Italia, en la ciudad de Buenos Aires, pero ahora también hay edición digital que se puede adquirir en Bajalibros.com.

Estuve allí, el último libro de Julio Lagos

En este su séptimo libro, que Julio Lagos dedica a tres grandes nombres de la radio en la Argentina: Antonio Carrizo, Hugo Guerrero Martineithz y Cacho Fontana, se desarrollan 16 crónicas periodísticas sobre temas y personajes bien diversos, pero unidos por ese lazo común del haber estado allí de su autor. Piazzolla, Borges, Oesterheld, Adolfo Pérez Esquivel, Hugo Pratt, Arturo Jauretche, Aníbal Troilo, Arturo Frondizi, Pablo Neruda y muchos más nombres que constituyen parte de la historia argentina y de América Latina, aparecen aquí con un propósito común de Lagos: “Demostrar que entre las posiciones extremas, aparentemente irreconciliables, hay un enorme territorio de convivencia”.

La edición también trae una serie de testimonios gráficos en color y en blanco y negro: fotografías de Julio Lagos con sus entrevistados o recibiendo el Premio Internacional de Periodismo de Radio de manos de los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, en enero de 2004; publicidades sobre sus distintos programas de radio (por ejemplo, “La mañana de Julio Lagos. De 7 a 9. Radio El Mundo”); dedicatorias, y reproducciones de cartas y de las tapas de sus libros o de libros importantes que son mencionados en Estuve allí. Cada uno agrega un gran valor histórico al texto.

Julio Lagos narra experiencias personales, que muchas veces se entrelazan con acontecimientos sociales, económicos, culturales y políticos ocurridos en los últimos treinta años hasta llegar a la actualidad (por ejemplo, la aplicación de una sustancia, la crotoxina, para el tratamiento del cáncer, una historia que abre y cierra el libro, con ribetes policiales y hasta de escándalo, y que no parece haber concluido aún), con una prosa ágil y coloquial, recuerdo de esa cálida cercanía que establece cuando habla frente al micrófono a un oyente invisible pero fiel y memorioso.