viernes 24 de noviembre de 2017

Independencia de Cataluña: la visión de Daniel Jiménez Lorente, de N+ España

La periodista Andrea Méndez Brandam conversó con Daniel Jiménez Lorente, de la Redacción N+ España, a propósito de los últimos acontecimientos en ese país

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Independencia de Cataluña

El jueves, en el programa de radio de NOTICIAS POSITIVAS en Palermo FM 94.7, su conductora, la periodista Andrea Méndez Brandam, conversó con Daniel Jiménez Lorente, de la Redacción N+ España, a propósito de los últimos acontecimientos en ese país, relacionados con la iniciativa de independizarse del gobierno de Cataluña. La independencia se proclamó al día siguiente de esta conversación.

AMB: -¿Cómo vivís lo que está pasando en Cataluña?
DJL:
-Para entender el paisaje, hay que entender que este proceso de independencia en Cataluña es parte de una crisis. De la crisis del sistema político que se inició tras la muerte del dictador Franco. Esto que comenzó en la llamada transición, hace 40 años, que tal vez fue demasiado glorificada en su día y ahora se está viendo que tiene grietas en cuanto al modelo de Estado, en cuanto al modelo de reparto de la riqueza y, también, en cuanto al modelo territorial. Este último aspecto no ha sido bien solucionado y es un viejo problema de este país. Ya ha habido problemas en el pasado relacionados con el encaje de los diversos territorios de España.

España no es un Estado federal. Aunque las autonomías tienen muchas competencias, no deja de ser un modelo en el que el Estado central puede intervenir o suspender autonomías con el famoso artículo 155 de la Constitución. Las autonomías rigen su autogobierno dentro del Estado Nacional, con una cosa que se llama Estatuto de Autonomía.

Uno de los últimos episodios -y quizás la causa más próxima de lo que está pasando- es que Cataluña quiso reformar su Estatuto de Autonomía. Hizo una reforma para tener mayores competencias, de una manera muy similar a lo que hicieron otras autonomías, como Valencia, Andalucía o Madrid. Pero en el caso catalán la única peculiaridad era que querían declararse en el preámbulo del Estatuto como una nación, lo cual es bastante lógico si entendemos el concepto de nación. Como lamentablemente en este país el partido que actualmente gobierna procede de la visión franquista que entiende al país como una única nación y que no entiende la diversidad de este país, se opuso a esa reforma del Estatuto. Un Estatuto muy similar al que se había aprobado en otras comunidades autónomas como la valenciana. Ese Estatuto catalán se aprobó según marcaba la Ley, primero a través de las cortes de allí y luego en el Congreso de los Diputados. Pero el Estatuto se acabó limando, primero, antes de aprobarse, por el Partido Socialista (entonces en el poder), y luego por el Partido Popular, que recurrió a tribunales constitucionales.

Desde Cataluña se entendió que las normas de autogobierno que en otros lugares de España se habían aprobado sin ningún problema en Cataluña no se querían aprobar. Y se hizo una campaña muy extraña, muy en contra de los catalanes, que no tenía mucho sentido. Eso enrareció el clima. Y provocó que los catalanes vieran que cosas muy sencillas que sostenían otros lugares, para ellos costaban mucho. Y como en España sigue habiendo gente que entiende la nación española como algo unívoco, sin matices, que no da cabida a ninguna otra cosa, eso provocó que al final los catalanes se hartaran. Esa situación de no diálogo, que arrancó con el problema del Estatuto, derivó en esta situación.

AMB: -Es muy interesante, y no se suele tener en cuenta, es el hecho de que en España se hablen cinco idiomas.
-De hecho, hay 17 autonomías y dos ciudades autónomas. Algunas de ellas están en África, en donde hay comunidades musulmanas y comunidades judías. En realidad, España es la unión de comunidades distintas. En Galicia se habla el gallego, en el País Vasco se habla el vasco, que es una rareza lingüística (y no se sabe muy bien de dónde proviene), se habla el español, se habla el catalán, se habla el aranés, y luego hay otros idiomas más fragmentados pero que se quieren reconocer como idiomas, en sitios como Asturias, el asturiano o bable.

Este es un país que hay que entenderlo en su multiculturalidad. Si no se crea un marco que entienda eso, pues hoy son los catalanes y mañana serán los vascos los que se quieran independizar.