viernes 24 de noviembre de 2017

Las empresas B se abren paso en España

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MADRID. -Ser las mejores empresas para el mundo, y no solo del mundo. Este es el propósito de las empresas B, movimiento internacional de empresas sociales que entienden que su objetivo final no debe ser la mera obtención del beneficio económico, sino la generación de impactos positivos en el ámbito social y ambiental, y también en su entorno y en la vida de sus propios empleados. Todo ello mediante procesos y prácticas de transparencia y responsabilidad corporativa.

Más de 2000 empresas de 50 países forman parte ya de este movimiento global que comenzó en 2006 con la aparición de B Lab, organización sin fines de lucro que nació en los Estados Unidos y Canadá en 2006 con el objetivo de cambiar la definición de éxito empresarial, en el sentido de vincularlo directamente a la solución de problemas sociales y ambientales a partir de los productos y servicios que ofrecen las corporaciones. Las cuales además deben desempeñar su cometido de manera transparente y responsable. De este modo, aparece el movimiento de las B Corporation, también llamadas B Corps, o empresas B en español.

Posteriormente, el movimiento de las empresas B se extendió por todo el continente americano y, a continuación, al resto del mundo. En España, la primera corporación que logró completar el proceso de certificación y convertirse en empresa B fue Alma Natura, entidad dedicada al empoderamiento y dinamización de la población rural, en diciembre del año 2013.

Al año siguiente se sumó Roots for Sustainability, dedicada a la medición del impacto social de proyectos y organizaciones, el desarrollo de negocios inclusivos y la creación de programas de innovación social. Esta empresa es además el socio país del Movimiento B Corp en España. Es decir, representa al movimiento y trabaja por su desarrollo a nivel nacional en alianza con Ecodes, socio estratégico español.

Lo primero que debe entender cualquier empresa que desee convertirse en una B Corp es que para ello hay que superar con éxito un proceso de certificación que requiere tiempo y esfuerzo. De este modo, se asegura que la corporación está alineada con los valores de este movimiento. “No es sencillo conseguirlo. Hay más de 40.000 empresas registradas para conseguir la certificación, y solo lo han logrado hasta el momento poco más de 2000”, explica a NOTICIAS POSITIVAS Pablo Sánchez, cofundador y socio de Roots for Sustainability.

Para dicho proceso de certificación se emplea una herramienta digital de autoevaluación. Una vez completado el procedimiento, y siempre que se obtenga una puntuación mínima de 80 puntos sobre 200, la empresa revisa la valoración conjuntamente con B Lab, que además solicita la entrega de documentos que sirvan para verificar el resultado.

Tras superar este paso, es obligatorio cumplir con los requisitos legales, lo cual supone incorporar en los estatutos de la empresa el objetivo de atender a todos los grupos de interés en la toma de decisiones de esta. “Esto exige una modificación de tus estatutos legales, lo cual es algo bastante serio. Tienen que ser empresas muy convencidas de lo que hacen para tomar una decisión así. Por tanto, hablamos de empresas íntegras que realmente creen que la empresa es un agente de cambio positivo, que es parte de la solución y no parte del problema”, afirma Sánchez.

Posteriormente se hace oficial la certificación, que obliga a pagar una cuota anual -cuya cuantía depende de la facturación de la empresa- y a publicar el resultado de la evaluación. Hasta el momento han completado el proceso con éxito una treintena de empresas en España de sectores muy variados. Así, podemos encontrar un banco, como Triodos Bank; una cadena de supermercados de alimentación ecológica, como Veritas; una consultora, como BIKOnsulting; o incluso, una editorial de libros infantiles, como Cuento de Luz, entre otros destacados ejemplos.

Ventajas de la certificación

El cofundador de Roots for Sustainability afirma que la consideración de Empresa B conlleva importantes beneficios. “A las empresas de pequeño tamaño y startups (empresas de reciente creación), les aporta autodefinición como empresa de impacto. Es decir, si dices que eres una empresa B, no hace falta que expliques mucho más para que seas entendida como una empresa que provoca un impacto positivo. Además, para una startup siempre es interesante acceder a la red de más de 2000 empresas B que existen en todo el mundo, ya que B Corp te conecta con todo el ecosistema.”

“En el caso de empresas de medio y gran tamaño -añade Sánchez-, hay otros beneficios. Por ejemplo, el proceso de certificación aporta una guía o instrumento de mejora. Las empresas, al someterse al proceso de autoevaluación, se dan cuenta de que pueden establecer pautas de mejora. Y en muchos casos las acaban incorporando a su plan estratégico”.

Además, las empresas que se certifican como B Corp, asegura Sánchez, “son líderes de un movimiento emergente e innovador. Lo cual les permiten diferenciarse, algo muy importante en el ámbito del marketing y la comunicación”.

La última ventaja que cita es que la certificación como Empresa B supone un argumento potente para la retención y captación de talento. “Sabemos que las corporaciones que solo tienen motivaciones económicas provocan la desconexión de los empleados. Es evidente que la gente se implica mucho más en su trabajo dentro de empresas con propósitos más atractivos. Porque los trabajadores sienten que esta empresa tiene algo más, que genera un impacto positivo en la sociedad, que da sentido a lo que hacen”, finaliza el socio de Roots for Sustainability

En conclusión, las empresas B no solo demuestran un firme compromiso con la sociedad -“son B de buenas”, suelen decir dentro del movimiento-, sino que además crean entornos laborales en los que sus trabajadores están más felices y satisfechos con su labor.

+INFO: http://bcorporation.eu/spain