viernes 24 de noviembre de 2017

EA reivindica unas costas más limpias

Las colillas y el plástico en sus distintas formas son los residuos más abundantes en las playas españolas.

Adriana Perez Pesce por

EA busca aguas más limpias

MADRID.- Con el objetivo de visibilizar la problemática de las basuras marinas y reivindicar unas costas más limpias, la asociación Ecologistas en Acción (EA) ha publicado el informe Basuras en playas: tendencias e influencias en la acumulación de residuos en zonas costeras a través de experiencias en ciencia ciudadana. El estudio presenta los datos recogidos a partir de las doce limpiezas de playa organizadas por la ONG durante la campaña Clean Up The Sea en distintos puntos del litoral español.

Según los datos recopilados, 14 de cada 100 residuos retirados en las playas españolas son filtros de cigarrillos, que sumados a la totalidad de residuos de origen plástico como pequeños trozos (33 por ciento), botellas (11 por ciento), tapones (5 por ciento), envoltorios (6 por ciento) o bolsas (3 por ciento), llegan a representar hasta el 87 por ciento de la basura recogida. Otros residuos como el metal, el vidrio o el papel, componen el 13 por ciento restante de la basura recogida.

Además de contar y clasificar las unidades de cada tipo de residuo, durante desarrollo del informe se han realizado muestreos exhaustivos en seis áreas de 10 por 100 metros para recoger la fracción más pequeña de nuestra basura. Su pequeño tamaño hace inviable ser retirado y contabilizado en grandes extensiones, por lo que existe un vacío enorme de datos relativos a este tipo de residuo, los microplásticos.

Según advierte EA, las cifras “hablan por sí mismas: consumimos a cantidades y velocidades feroces todo tipo de plásticos, con un crecimiento anual del 5 por ciento en la demanda de plástico en Europa, alcanzando cifras de 49 millones de toneladas en 2015 según datos de PlasticEurope”.

Sara Acuña, portavoz de EA y autora del informe, afirma que el papel de las personas consumidoras resulta fundamental para frenar la entrada de basuras en el medio natural, marino o terrestre: “Subestimamos el poder de la ciudadanía, el que reside en todas y cada una de nosotras, para presionar hacia políticas públicas más valientes y efectivas”.

Sin embargo, Acuña aclara que sin la adopción de medidas concretas en torno a la economía circular, los esfuerzos ciudadanos seguirán siendo simbólicos. Por todo ello, la asociación ecologista insta a gobiernos y administraciones a abordar de forma inmediata los problemas de la reciclabilidad, la biodegradabilidad, la presencia de sustancias peligrosas en los plásticos y los objetivos de desarrollo sostenible para reducir significativamente los desechos marinos.