lunes 18 de diciembre de 2017

Eficiencia energética: Nueva York trabaja en modernizar sus edificios más viejos

Para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, el alcalde de la gran manzana, Bill de Blasio, anunció un plan que forzaría a muchos edificios viejos a ser más eficientes energéticamente

Tomas Horton por

Eficiencia energética en Nueva York

Modernizar los antiguos edificios: la novedosa iniciativa busca posicionar a Nueva York como líder nacional en reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y eficiencia energética. Es otro ejemplo de cómo Estados y ciudades norteamericanas están comprometiendose en la lucha contra el cambio climático y adhiriendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la Agenda 30 y el Acuerdo de París, a pesar de la posición contraria de la administración nacional actual liderada por Donald Trump.

La iniciativa obligaría a los dueños de edificios de más de 2300 metros cuadrados a invertir, en los próximos años, en sistemas más eficientes de calefacción, refrigeración y calentadores de agua, además de mejorar su aislamiento térmico. Si el Ayuntamiento de la ciudad lo aprobara, los requisitos de la iniciativa serían aplicables a unos 14.500 edificios, privados y municipales. La oficina del alcalde asegura que dichos edificios aportan casi un cuarto de las emisiones de GEI de la ciudad de Nueva York. La mayoría de esos edificios necesitarían cumplir con los objetivos para 2030, ya que de lo contrario los dueños tendrían que enfrentar multas.

“Esta iniciativa busca poner a los edificios con peor performance en línea con aquellos con la mejor performance. Algunas estructuras viejas queman tres o cuatro veces más combustibles fósiles que los edificios nuevos y más eficientes”, dijo Mark Chambers, el director de Sustentabilidad de la ciudad.

Un alcalde comprometido

No se trata de la única propuesta “verde” de De Blasio, sino que es la última y más audaz acción que su administración ha tomado para posicionar la ciudad como líder en reducción de GEI y eficiencia energética.

De hecho, en 2014 De Blasio anunció el plan “80×50“, cuyo objetivo es reducir las emisiones de GEI en un 80 por ciento para 2050, en relación con los niveles de 2005. En junio pasado, unos días luego de que el presidente Trump anunciara la intención de que el país salga del Acuerdo de París, De Blasio firmó una orden ejecutiva reafirmando el compromiso de la ciudad con el acuerdo.

Apoyo desde el sector empresarial

Las regulaciones edilicias siempre generan disputas entre el gobierno de Nueva York y la comunidad de negocios, y esta no será una excepción. Sin embargo, hay indicadores de que ambos lados podrían encontrar un punto en común en torno a la eficiencia energética. El mes pasado, el Urban Green Council, el Consejo de Bienes Raíces de Nueva York y otros grupos han hecho recomendaciones en conjunto sobre cómo hacer que los edificios locales sean más eficientes energéticamente.

Sin embargo, es improbable que la propuesta logre apoyo universal porque la administración de De Blasio propondrá multas anuales altas, que irán en aumento de acuerdo con el tamaño del edificio y su utilización de combustibles fósiles. Comenzando en 2030, un edificio de 2700 metros cuadrados que exceda ciertos objetivos energéticos pagaría 60.000 dólares por cada año que no cumpla con los nuevos estándares. En tanto, un edificio de 93.000 metros cuadrados que operara fuera de los estándares pagaría tanto como dos millones de dólares anuales en multas. Además, a aquellos edificios que estuvieran fuera de regla no se les aprobarían futuras renovaciones que quisieran realizar.

Eficiencia energética, reducción de costos y generación de nuevos empleos 

La administración de Blasio insiste en que trabajar en la eficiencia energética de edificios viejos generaría una reducción de costos energéticos de largo plazo. Además, creen que podrían generarse unos 17 mil “empleos verdes” con las remodelaciones de los edificios viejos.

Muchos dueños probablemente deban enfrentar costos iniciales altos, por lo que desde el gobierno de la ciudad de Nueva York ya han mostrado su intención de ofrecer financiación de bajo interés para ayudar a lograr los objetivos.

Fuente: The Washington Post