viernes 24 de noviembre de 2017

Campaña de la ONU contra los plásticos en mares

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Cada día se dan a conocer nuevos datos sobre el problema de la creciente presencia de plásticos en mares en todos los rincones del planeta, teniendo en cuenta además que hace 30 o 40 años su consumo era muy bajo. Según el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (Pnuma),

  • Cada año se arrojan en los mares 8 millones de toneladas de plásticos.
  • Entre el 60 por ciento y el 90 % de la basura marina está compuesta por diferentes tipos de polímeros de plásticos.
  • En 2015 se produjeron 322 millones de toneladas de plásticos, es decir, el equivalente a 900 Empire State Building.

¿Cuáles son los impactos que provocan los plásticos en los mares? En primer lugar, sobre la vida marina. Se calcula que, para 2050, el 99 % de las aves marinas habrán ingerido plásticos, 600 especies marinas están hoy afectadas por los plásticos, el 15 % de ellas son especies en riesgo, tanto por ingerir como por estrangulamiento. Los plásticos además permanecen en el ambiente por cientos de años y pueden entrar en la cadena alimentaria.

En los últimos años se ha sumado un riesgo por un nuevo tipo de plásticos, denominados microplásticos, menores a los 5 milímetros. Se utilizan para, por ejemplo, dar color y textura a productos de tocador o cosméticos y pueden estar fabricadas de distintos tipos de plástico, como polietileno (PE) o poliestireno (PET). Al menos 51 trillones de microplásticos ya están hoy en nuestros mares. Por último, los plásticos son fabricados a base de derivados de petróleo, por lo que el consumo y descarte creciente profundizan el modelo basado en la extracción de hidrocarburos.

Por ese motivo, la ONU lanzó este año la campaña Mares Limpios que busca que gobiernos, empresas y todos los ciudadanos tomen medidas para reducir la cantidad de plásticos y embalajes que se producen, consumen y desechan. Los plásticos son en los hechos uno de los ítems más emblemáticos de ese modelo de economía lineal.

El desafío para los gobiernos y las empresas es avanzar justamente en el modelo de economía circular, que bajo el principio de la Responsabilidad Extendida del Productor, establezca los incentivos adecuados para sobre todo, reducir la cantidad de residuos plásticos que se generan y terminan en los mares. En otros casos, por ejemplo, el de los microplásticos, es necesario que se prohíban.

Por otro lado, los ciudadanos, además de exigir que gobiernos y empresas avancen en ese tipo de legislación, también deben tomar medidas a nivel personal para reducir lo que se conoce como la “huella de plástico” o “plastic foodprint”, por ejemplo, dejando de usar plásticos de un solo uso como las bolsas plásticas o las pajitas/ sorbetes. En la web de la campaña de la ONU hay ejemplos de diferentes iniciativas para los individuos.