Miércoles 23 de agosto de 2017

San Salvador de Jujuy se incorpora a la Red de Ciudades Solares

Patricia Melgarejo por

En San Salvador de Jujuy, la empresa Allianz y la ONG EcoAndina trabajaron en articulación con los gobiernos municipal y provincial, para instalar termotanques y cocinas solares en distintos establecimientos. Todos los equipos fueron producidos a nivel local y se brindaron capacitaciones sobre su uso y los beneficios para el medio ambiente. NOTICIAS POSITIVAS dialogó con Silvia Rojo, directora ejecutiva de EcoAndina, que ya ha trabajado con la empresa Allianz en la Puna jujeña con el concepto de Pueblos Solares, y ahora lo hace en San Salvador de Jujuy con la idea de que se incluya a la capital provincial en la Red de Ciudades Solares.

N+: -¿Cómo es esta continuidad de tareas de los pueblos a las ciudades solares?

Silvia Rojo: -Hace ocho años nos contactó la empresa de seguros Allianz para ver qué proyecto de energía solar podían realizar en la provincia de Jujuy. Estaban interesados en nuestra trayectoria que al día de hoy ya son 28 años de trabajo en la energía solar. Muchos hablan de estas nuevas energías y ya somos abuelos en este tema. Comienza a ser llamativo en las ciudades, por eso, cuando terminamos el proyecto de Pueblo Solar que fue mencionado, decidimos poner en vigencia algo por lo que veníamos luchando hacía mucho, la energía solar en las ciudades. Muchos creían que solo era apta para los pueblos.

-Pero el sol está en todos lados.

-Claro, y hay que usarlo. Entonces trajimos un concepto que ya está implementado en el mundo a través de Solar Cities y en la Argentina está la Red de Ciudades Solares. Dijimos ¿por qué no incorporar a San Salvador de Jujuy a la Red de Ciudades Solares y empezar a implementar la energía solar en la ciudad, de modo que se motiven las instituciones, las empresas y las personas para usar la energía solar en la ciudad? Ese fue el punto de partida y a Allianz le pareció muy bien pasar del pueblo a la ciudad.

-Señalemos que, desde 2011, la Argentina cuenta con una Red de Ciudades Solares integrada por 14 localidades de siete provincias (Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Jujuy, recientemente incorporada para llevar a cabo este proyecto). ¿Cómo es el proyecto para San Salvador?

-El proyecto tiene dos fases. Una parte física y concreta. Iniciamos con comedores infantiles, y un centro que es muy visitado aquí, el Parque Botánico Municipal. Nos interesa que sean espacios donde vayan chicos por nuestra experiencia en los pueblos solares: vimos que a partir de las escuelas, donde estaban los niños, es la forma más rápida de trasladar lo que el común de la gente no está habituado a ver. Los chicos se van familiarizando, en la Puna ya tenemos la experiencia de casi tres generaciones de niños solares que usan esta tecnología en forma habitual. Por eso decidimos ponerlos en dos centros de desarrollo infantil: un comedor infantil, un centro de integración comunitaria, y el Parque Botánico.

En los centros comunitarios están las madres cuidadoras que van llevando esta información a sus propios domicilios.

-¿Qué instalan?

-Cocinas solares familiares para la cocción diaria de los alimentos que van a consumir en estos centros infantiles, y termotanques solares para el agua caliente, ya sea para el lavado de los niños pequeños, y el uso cotidiano general. De esta manera se reemplaza lo que se usa de gas o de leña en algunos casos, con un ahorro del 80 por ciento de lo que se venía consumiendo. Es impactante para el centro porque se ahorra muchísimo dinero.

-Pero además de los niños, también los adultos deben saber usar esta energía.

-Por eso damos talleres de capacitación en cada centro donde colocamos los artefactos respecto del uso y el mantenimiento, que para el termotanque es más simple, y respecto de la cocina se hace una explicación mucho más profunda sobre los diferentes tipos de comidas que se pueden hacer. Por ejemplo, cómo usar las ollas para guisar, hornear, hervir, freír, todos los tipos de cocción posibles. La gente se va dando cuenta que es lo mismo que usar una cocina de gas. Una vez que le encuentran el punto pueden cocinar cualquier tipo de alimento.

-¿Ustedes usan el modelo de cocina parabólica?

-Sí, las parabólicas, no los hornos de caja. La cocina parabólica tiene una hornalla central debajo de la cual convergen todos los rayos del sol, allí se concentra todo el calor, no se calienta la parábola, así que no hay posibilidad de que la gente se queme con las chapas. Nadie pondría la mano sobre la hornalla de gas, acá es lo mismo.

-¿Los artefactos son de fabricación nacional?

-Es fabricación local. Se realizan en San Salvador de Jujuy; los fuimos diseñando hace muchos años con apoyo de doctores en energía solar para que sean adecuados a nuestra región, para que funcionen durante mucho tiempo sin problemas de degradación, para que tengan el máximo rendimiento con la mayor durabilidad. Justamente, el problema de los artefactos que están viniendo importados es que no tienen alta durabilidad en el tiempo y, una vez adquiridos, rápidamente se convierten en basura y esa no es la idea.

-¿Y cómo se manejan con el municipio y las ordenanzas?

-La idea es que el municipio se comprometa a través del Concejo Deliberante municipal a generar ordenanzas que promuevan el uso de la energía solar en las ciudades. Porque el concepto de ciudad solar lo que promueve en primera instancia es el uso de la energía solar térmica. Vamos a diferenciar que la energía solar térmica genera calor, en este caso para las cocinas, el agua caliente y eventualmente para calefacción, a diferencia de la energía solar fotovoltaica que es la que se genera con los famosos paneles que son planos y rectangulares y que van en los techos o en lugares más altos. Ese panel convierte la luz en electricidad y obviamente se usa para todo lo que sea artefactos eléctricos o electrónicos.

¿Por qué la energía térmica? Porque es lo más fácil de captar y no necesita acumulación en baterías, que es la debilidad de los sistemas fotovoltaicos. En cambio, es lo más rápido de usar y genera un mayor impacto económico y no son tan caros respecto de los paneles fotovoltaicos -pese a que este año empezaron a bajar de precio- y porque a nivel mundial existen ya leyes y ordenanzas de municipios, provincias y países, como en el caso de España, que desde 2006 exigen que todas las viviendas e instituciones tengan termotanques solares en sus techos, para ahorrar al máximo el gas o la electricidad

-Es un ahorro no solo para el que lo usa sino para el país.

-Recién el año pasado se tomó la decisión de implementar la energía renovable en la Argentina y cumplir con el 8 % que demanda el compromiso de París en la Cumbre del Cambio Climático.

Quería agregar que estamos muy agradecidos por el acompañamiento que nos hace Allianz ya que ellos no tienen en Jujuy sede de venta de su producto. Y sin embargo han visto en la promoción de energía solar en la Argentina una meta, hace ocho años, cuando todavía no se hablaba de este tema en nuestro país. Como tienen sede en países europeos donde esto se viene trabajando desde hace 30 años, han tenido la visión de traerlo acá. En la medida en que tengamos este proyecto funcionando, recién podremos ver el efecto dominó hacia otros lugares del país.